El cepo no descansa: nueva obligación para quienes guardan billetes verdes bajo el colchón
Argentina y los dólares tienen una historia de amor larga y complicada. Durante décadas, millones de familias argentinas aprendieron a desconfiar del peso y a refugiarse en el billete verde como escudo contra la inflación y la incertidumbre. Pero el Gobierno acaba de meterle una cuña a esa costumbre: quienes tengan dólares en efectivo en su casa podrían enfrentar multas si no cumplen con una condición que muchos desconocen.
¿De qué se trata exactamente?
La medida apunta a quienes poseen divisas extranjeras en efectivo —los famosos «dólares del colchón»— y no pueden justificar su origen o no los tienen correctamente declarados ante la AFIP (hoy ARCA, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero). La obligación central es que los dólares en efectivo deben poder respaldarse con documentación que acredite su procedencia legítima: compras en el mercado oficial, retiros bancarios, ingresos declarados, herencias, o cualquier otro origen comprobable.
Esto no es completamente nuevo, pero la novedad está en la intensificación de los controles y las sanciones. Quienes no puedan demostrar de dónde salieron esos billetes podrían enfrentarse a multas que, según el régimen penal cambiario vigente, pueden ir desde el valor equivalente al monto no declarado hasta el quíntuple de esa suma. Para el argentino común, eso significa que si tenés U$S 5.000 guardados y no podés justificarlos, la multa podría superar los U$S 25.000 —o su equivalente en pesos al tipo de cambio oficial.
¿A quiénes afecta esto en la práctica?
La norma no discrimina montos mínimos con total claridad, lo que genera una zona gris preocupante. Cualquier persona que tenga billetes extranjeros en su domicilio está, en teoría, alcanzada por este régimen. Eso incluye a jubilados que compraron dólares ahorro hace años, trabajadores que cobran en moneda extranjera por servicios al exterior, o simplemente familias que fueron ahorrando de a poco para protegerse de la inflación.
Y hablando de inflación: aunque en los últimos meses mostró una desaceleración —cerrando en torno al 2,7% mensual en marzo de 2025, según el INDEC—, acumula más de 100% interanual. Para el argentino de a pie, eso sigue siendo una razón más que válida para dolarizarse. La paradoja es evidente: el Estado te empuja a buscar refugio en el dólar, pero luego te pide que justifiques cada billete.
¿Qué hacer si tenés dólares en efectivo?
Lo más recomendable, según especialistas en derecho tributario, es guardar toda la documentación que respalde el origen de tus divisas: tickets de compra en el banco, extractos, declaraciones juradas anteriores. Si tenés dudas sobre tu situación, consultá con un contador antes de que los controles se intensifiquen aún más.
En un país donde la desconfianza en el sistema financiero es cultural y tiene razones históricas de sobra, esta medida llega como una señal de alerta: el «colchón» ya no es tan seguro como parecía. Guardá los recibos tanto como los billetes.
